La Copa del Mundo de la FIFA 2026 supuso uno de los entornos de seguridad más complejos jamás vistos en un evento deportivo mundial. Con 48 selecciones nacionales, 104 partidos y 16 ciudades sede repartidas entre Estados Unidos, Canadá y México, los equipos de seguridad tuvieron que proteger estadios, zonas de animación para aficionados, instalaciones de entrenamiento, hoteles de las selecciones y otros lugares sensibles.
Uno de los retos más importantes fue la actividad no autorizada de drones.
Un dron que penetra en un espacio aéreo restringido no necesita transportar una carga peligrosa para suponer un riesgo para la seguridad. Puede interferir con aeronaves autorizadas, perturbar operaciones de seguridad o recopilar imágenes no autorizadas, lo que requiere una respuesta inmediata mientras miles de espectadores se encuentran reunidos en el suelo.
Las cifras oficiales publicadas tras el torneo ponen de manifiesto la magnitud de ese reto.
Se incautaron más de 700 drones no autorizados
Según la Administración Federal de Aviación, se establecieron cerca de 250 restricciones de vuelo temporales en torno a los lugares relacionados con el Mundial de Fútbol en Estados Unidos, entre los que se incluyen estadios, zonas de animación para aficionados, hoteles de las selecciones y centros de entrenamiento.
En las 11 ciudades sede de Estados Unidos, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional incautaron más de 700 drones no autorizados que operaban en espacio aéreo restringido durante el torneo.
Las cifras fueron significativas incluso a nivel local. El FBI informó de que, en el área de San Francisco, se impusieron multas a 22 operadores de drones y se incautaron 18 drones durante las operaciones de seguridad relacionadas con el Mundial.
Estas cifras ponen de manifiesto por qué la detección y el seguimiento de drones se han convertido en un elemento esencial de la planificación de la seguridad en los grandes eventos deportivos.
Los equipos de seguridad deben ser capaces de detectar rápidamente un dron, comprender por dónde está volando, identificarlo cuando sea posible y determinar si se trata de un vuelo autorizado o de una actividad que requiera intervención.
El papel de Sentrycs en las operaciones de seguridad del Mundial
Antes del torneo, Sentrycs anunció que había conseguido varios contratos, por valor de millones de dólares, con organismos de seguridad pública federales, estatales y locales que prestan apoyo a las operaciones de la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
La empresa también anunció que se preveía que su tecnología Counter-UAS se implantara en la mayoría de los recintos donde estaban programados los partidos, con el fin de reforzar las medidas de seguridad en los estadios, las zonas de aficionados y otros lugares relacionados con el evento.
Sentrycs prestó su apoyo a una amplia operación de seguridad en la que participaron autoridades federales, estatales y locales. En las 11 ciudades sede de Estados Unidos, el FBI y el DHS incautaron más de 700 drones no autorizados durante el torneo, lo que pone de relieve la magnitud del reto que suponía para las fuerzas de seguridad garantizar la seguridad del espacio aéreo.
El Mundial pone de manifiesto la necesidad de contar con antidrones capacidades que puedan funcionar como parte de un marco de seguridad coordinado.
En un evento de esta envergadura, detectar un dron en el cielo es solo el primer paso. El personal de seguridad necesita información útil que les ayude a saber qué es lo que está volando, dónde se encuentra y si es necesario intervenir.
Por qué es importante la tecnología de lucha contra los UAS en entornos concurridos
Los eventos multitudinarios suponen un entorno operativo exigente para cualquier sistema de defensa contra UAS.
Los estadios y las zonas de aficionados cuentan con redes de comunicación, drones autorizados, actividades de las fuerzas del orden, equipos de los medios de comunicación, servicios de emergencia y miles de dispositivos conectados. La tecnología antidrones debe funcionar en este entorno sin perturbar innecesariamente los sistemas legítimos.
Sentrycs utiliza la tecnología «Cyber-over-RF» para detectar, rastrear e identificar de forma pasiva los drones compatibles.
Cuando la normativa y la autorización operativa lo permitan, esta tecnología también puede permitir la toma de control de drones no autorizados compatibles y guiarlos hasta un lugar de aterrizaje designado.
Los recientes cambios introducidos por la Ley SAFER SKIES también otorgan a los cuerpos de seguridad estatales y locales que cumplan los requisitos un papel más destacado en las operaciones de lucha contra los UAS. Esto resulta especialmente relevante en eventos de gran envergadura, como la Copa del Mundo de la FIFA, en los que las autoridades federales, estatales y locales deben colaborar para proteger los recintos con gran afluencia de público frente a drones no autorizados.
Este enfoque ofrece una solución contra los drones que no se basa en los métodos tradicionales de interferencia ni en los métodos cinéticos.
Esa distinción es especialmente relevante en eventos con gran afluencia de público, en los que las interferencias generalizadas en las comunicaciones por radio o la interceptación física pueden suponer riesgos operativos adicionales.
Un sistema de contramedidas contra drones basado en la toma de control cibernética puede ofrecer a los equipos de seguridad otra opción de respuesta cuando la mitigación esté legalmente autorizada y cuente con el respaldo técnico necesario.
Cómo distinguir entre el uso autorizado y no autorizado de drones
Entre los grandes eventos pueden figurar operaciones legítimas con drones llevadas a cabo por las fuerzas del orden, los servicios de emergencia, las cadenas de televisión, los organizadores de eventos y otros operadores autorizados.
Un sistema eficaz de detección de drones debe ayudar a los equipos de seguridad a distinguir entre la actividad prevista y las operaciones no autorizadas con drones.
Una identificación precisa proporciona al personal la información necesaria para tomar decisiones más rápidas, al tiempo que reduce las respuestas innecesarias a vuelos legítimos.
Esto resulta especialmente útil cuando hay varios drones operando al mismo tiempo en el entorno de un mismo evento.
Protección contra drones en eventos multitudinarios
Los retos que se han puesto de manifiesto durante la Copa del Mundo de la FIFA tienen una relevancia que va mucho más allá del fútbol.
Los estadios, los conciertos, los festivales, las concentraciones públicas y otros eventos de gran envergadura suelen requerir una infraestructura de seguridad temporal que pueda instalarse rápidamente y trasladarse de un lugar a otro.
Sentrycs da respuesta a estos requisitos a través de su protección contra drones para eventos multitudinarios solución.
El sistema está diseñado para un despliegue rápido y una sola persona puede transportarlo, instalarlo y desmontarlo. Además, puede funcionar de forma autónoma, lo que permite a los equipos de seguridad y a las fuerzas del orden incorporar una capa específica de defensa contra drones sin que ello suponga un despliegue innecesariamente complejo.
Estas capacidades resultan especialmente relevantes para las organizaciones encargadas de gestionar varias sedes o eventos en un breve periodo de tiempo.
Lo que nos enseña el Mundial sobre el futuro de la seguridad contra los drones
La incautación de más de 700 drones no autorizados durante la Copa del Mundo de la FIFA de 2026 demuestra que la actividad de los drones en torno a los grandes eventos ya no es una preocupación aislada.
La protección del espacio aéreo sobre un estadio o un lugar de concentración pública requiere una normativa clara, coordinación con las fuerzas del orden, capacidades eficaces de detección, identificación y mitigación, y procedimientos operativos bien establecidos.
El Mundial también ofrece un ejemplo práctico de cómo la tecnología cibernética de lucha contra los drones puede contribuir a las operaciones de seguridad en entornos concurridos y muy visibles.
Esa misma necesidad va más allá de los eventos multitudinarios.
Las organizaciones responsables de la Defensa, la Seguridad Nacional y las infraestructuras críticas necesitan cada vez más la capacidad de detectar y responder ante drones no autorizados, al tiempo que mantienen sus operaciones habituales. En el ámbito de las infraestructuras críticas, esto puede incluir aeropuertos, instalaciones energéticas, centros de transporte y otros lugares sensibles.
A medida que los drones comerciales se vuelven más accesibles y eficaces, la visibilidad del espacio aéreo a baja altitud se está convirtiendo en un componente esencial de la planificación de la seguridad moderna.
Para las organizaciones que se están preparando para el próximo evento en un estadio, festival, concentración pública u otro acto de gran repercusión, la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ofrece una lección clara: proteger al público también implica conocer lo que ocurre en el espacio aéreo que lo sobrevuela.